Historia del Colegio ‘El Buen Pastor’

Corrían los años 40. España estaba en lo más duro de la posguerra y la vida era muy difícil para todos. Aún en esta situación Federico Quirós García tenía muy claro que quería darles estudios a sus seis hijas y a su hijo. Tras años de formación, sus siete hijos se hicieron maestros. Fue entonces cuando Federico Quirós tuvo la idea de fundar un colegio para dar salida a su vocación por formar a los demás y proporcionar un puesto de trabajo a sus descendientes.

Nacía así en 1946, con muy poco dinero, mucho esfuerzo y más ilusión el colegio de El Buen Pastor, ubicado inicialmente en la calle San Nicolás. Para sacar adelante este ambicioso proyecto la familia Quirós tuvo que realizar grandes sacrificios.

Al aumentar el número de alumnos se trasladó a la calle San Benito, llegando el centro a tener durante un corto período de tiempo un segundo centro en la calle Marqués de Ordoño, del Barrio del Carmen. Finalmente, tras una existosa experiencia, el fundador trasladó el colegio a un edificio amplio en 1965, en la plaza de San Agustiín, donde aún continúa abierto e impartiendo clase.

El colegio El Buen Pastor debe su denominación al nombre de la iglesia vasca en la que su fundador, rezó para que le permitiera llevar adelante su proyecto. Sus oraciones fueron oidas y el colegio tomó el nombre de la parroquia vasca: El Buen Pastor.